Vadillo

Un pueblo encantador por su ubicación, rodeado de pequeñas montañas y sus verdes praderas que hacen un paisaje global lleno de contrastes. Por las dehesas pastan la ganadería de la localidad en régimen extensivo, dando un colorido lleno de vida. El pinar también juega un papel importante. La vida de sus gentes siempre ha estado ligada al monte de espigados pinos desde un punto de vista económico y a la vez lúdico donde se juntan los vecinos para disfrutar de una feliz velada.  Si nos alejamos del centro de la localidad, nos lleva a la zona recreativa de los más pequeños y cerca se ubica la iglesia de la Natividad, del siglo XVII, con su bonito retablo central. Además, podemos contemplar la magnífica y única pila bautismal románica. Merece la pena visitar Vadillo, disfrutar de su entorno natural y la hospitalidad de sus gentes.